viernes, 9 de agosto de 2019

HALCÓN DE ELEONORA EN MONTEJO DE LA SIERRA

Llevo ya un tiempo sin meter una entrada en el blog, eso no quiere decir que no haya estado viendo bichos, jeje... Aunque estamos de vacaciones, no hay prisa. Hace dos semanas volví de Escocia, madre mía, menudo paraíso ornitológico... En las siguientes entradas os contaré cómo fue y lo que vimos. 
Hace ya un tiempo ( el 1 de julio ) fuimos con nuestros amigos Mario y Pepe a buscar halcón de Eleonora a Montejo de la Sierra. El halcón de Eleonora cría en acantilados del Mediterráneo Atlántico. Algunos ejemplares entran al interior de la Península en verano ( junio-julio ). Se dice que vienen a comer escarabajos sanjuaneros... El caso es que madrugamos y llegamos allí en menos que canta un gallo con la mejor compañía ( mi padre ). Aparcamos y nos fuimos en el coche de nuestros compañeros. Nuestra primera visita fue al puerto del Cardoso.
Al dejar el coche nos sobrevolaron dos bonitos ratoneros. Ya en los arbustos que nos rodeaban salía un escribano soteño y varios mosquiteros papialbos. En los troncos de los altos pinos se movía agateador europeo y un poco más arriba, en las copas de los árboles, se oía un trepador azul.
 Ratonero
Agateador europeo
Entre los pinos, se oía a un picapinos taladrando con su pico el tronco. Al final apareció un jovenzuelo posado en una de las muchas ramas que había en el bosque. Él no era el único, también varios pinzones revoloteaban entre los árboles.
Pájaro carpintero ( Pico Picapinos )
Pinzón vulgar
 Durante el camino aparecieron varios arrendajos, abejeros, cuervos, mosquiteros, y hasta una oropéndola. Además no faltaron los ciervos volantes, que nos sobrevolaron en distintas ocasiones, y muchos insectos y coleópteros que Pepe y Mario identificaron. Yo no entiendo nada de insectos, pero estoy seguro de que Mario te los identifica todos.
Abejero europeo
Oropéndola
Todavía no hacía mucho calor, pero decidimos darnos la vuelta para comer. Y cuando ya estábamos llegando al coche dos pequeñas rapaces nos sobrevolaron.
Una de ellas acosaba continuamente a la otra. Una de ellas era un ágil alcotán y la otra...¡sorpresa!...¡un halcón de Eleonora! Era la primera vez que veía ambas especies, así que me puse a tirar fotos a tutiplén. Finalmente los perdimos de vista. Una culebrera pasó volando justo por encima nuestra, nunca me cansaré de hacer fotos a esta preciosa águila.
 Arriba: halcón de Eleonora, Abajo: alcotán
 Halcón de Eleonora
 Halcón de Eleonora
 Persecución entre alcotán y halcón de Eleonora
Llegó la hora de comer. Pero esto era un no parar. De repente Pepe avistó dos alcaudones dorsirrojos. El alcaudón dorsirrojo es una especie escasa en Madrid. Yo nunca le había observado, lo cual fue satisfactorio encontrarlo.
 Alcaudón dorsirrojo
Alcaudón dorsirrojo
Hicimos parada en un abrevadero en el que Mario y yo intentamos atrapar una rana para hacerla fotos. Obviamente el ingenio de una rana puede ser mayor que el nuestro: no pudimos atraparla, y eso que a Mario no hay ningún bicho que se le resista. Fuimos a comer al Molino de La Hiruela. Unas empanadas me vinieron de lujo, je je je. Mientras mi padre se echaba la siesta nosotros nos dimos una vuelta por el río. Las rapaces hacían su aparición de vez en cuando. Un alcotán se dejó ver unos segundos, un águila calzada pasó rápidamente por encima de las rocas y algunos buitres planeaban en el cielo. En la orilla del río cientos de abejas bajaban a beber agua. Varios escorpiones acuáticos aparecían en las rocas y entre ellos muchas larvas de libélulas. En el camino apareció un lagarto verdinegro, uff, lo que me costó que Mario y Pepe lo vieran entre las hierbas...jejeje...
 Lagarto verdinegro
Lagarto verdinegro
Y ya por fin vengo con las aves. Nos pusimos justo delante de lo que podemos llamar mina. Era un arbusto, pero parecía una mina de la cantidad de especies que salían de él. Verdecillos, verderones, jilgueros, pinzones, mosquiteros papialbos, una familia de chochines, curruca carrasqueña, curruca mosquitera, petirrojo...
En lo alto de las ramas se posaban abejarucos, que estaban a la espera de que las abejas que estaban en el río se movieran para comérselas.
 Petirrojo
 Abejaruco
 Verdecillo
 Curruca mosquitera
 Chochín
 Mosquitero papialbo
Curruca carrasqueña
Volvimos al puerto del Cardoso para echar un último vistazo y sólo apareció un gavilán.
Gavilán común
Y así terminamos la salida. Nos despedimos de nuestros amigos y pusimos rumbo a casa. Pero como había dicho, esto es un no parar. En un poste de alta tensión había una rapaz... Cómo no, era la gran águila culebrera, con sus preciosos ojos.
Sin duda, una gran aventura pajarera con mi padre y nuestros amigos Mario y Pepe.

Un saludo, Rapaz Salvaje




martes, 2 de julio de 2019

DE PAJAREO POR LAS LAGUNAS DE ALCÁZAR DE SAN JUAN

Hace tiempo que no meto una entrada en el  blog, no he encontrado el momento para hacerlo. Pero aquí está. El pasado 1 de mayo mi padre y yo quedamos con mis compañeros de aventuras pajareras  (Mario, Pepe y Alfonso) para ir a pajarear por La Mancha Húmeda. Partimos desde Madrid y en menos que canta un gallo ya estábamos en la Laguna de la Veguilla. El telescopio, las cámaras y los prismáticos preparados. Entramos en el primer observatorio. Encima teníamos varias grajillas que desde los postes en los que criaban nos vigilaban a los cinco. La laguna estaba muy interesante. Los fumareles cariblancos revoloteaban de aquí para allá y, entre ellos, encontramos unos cuantos fumareles comunes. Uno de ellos pasaba repetidas veces cerca de nosotros y le pude hacer varias fotos.
 Fumarel común
Fumarel cariblanco
En la lámina del agua nadaban zampullines comunes, cuellinegros y unas malvasías cabeciblancas.
En el carrizal cantaban varios carriceros. Con la vista buscamos los carriceros y al final apareció un carricero tordal. Este no paraba de moverse de carrizo en carrizo.
 Zampullín común
 Malvasía cabeciblanca
 Malvasía cabeciblanca
Carricero tordal
Los flamencos se iban y venían. Los calamones a veces aparecían entre la vegetación. Un morito llegó volando y desapareció en el carrizal.
Morito 
Decidimos ir al otro lado de la laguna. Allí había varios flamencos y un gran grupo de fumareles cariblancos. Se escuchaban cantar dos buscarlas. Había que buscarlas, jeje. Fue fácil encontrar una de ellas. Estaba cantando desde una rama, pero con el calor era difícil sacar buenas fotos.
 Flamenco común
 cutrefoto de Buscarla unicolor
Entre las rapaces presentes aquella mañana destacaron un aguilucho lagunero, un abejero y un ratonero que nos pareció busardo moro, pero al final, lo hemos tomado por busardo ratonero.
 Aguilucho lagunero
 Halcón abejero o abejero europeo
 Halcón abejero o abejero europeo
 Busardo ratonero
En los árboles cantaban ruiseñores y en el cielo los abejarucos. Entre las ramas vimos un bonito papamoscas cerrojillo.
Papamoscas cerrojillo
Llegó la hora de comer, mmmmmh qué hambre... Después fuimos a la laguna del Camino de Villafranca. Allí vimos muchos flamencos, tarros blancos, archibebes, abejarucos, avocetas y chorlitejos patinegros. Un bando de pagazas piconegras pasó volando por encima de nosotros. Un par de ánsares comunes (¿salvajes o domésticos?) paseaban por un prado cerca de la orilla.
 Pagaza piconegra
 Ánsar común
 Archibebe común
 Abejaruco

Chorlitejo patinegro
Con el coche dimos una vuelta por los campos de cereal ( por el Camino Guerra, exactamente ). Los mochuelos nos vigilaban desde las pocas piedras que había en el lugar. Los cernícalos primilla, ratoneros y aguiluchos laguneros dominaban el cielo nublado. Sorprendimos a una pareja de alcaravanes que salieron volando pero que más tarde observamos mejor. Se oían varios sisones, invisibles para nosotros. Entre los mamíferos presentes aquella tarde estaban una liebre y un zorro. En un primillar ( lugar donde crían los cernícalos primilla ), Pepe localizó a las carracas. La carraca es una especie muy singular, de las más coloridas que tenemos en España. Las carracas que vimos utilizaban el primillar como si fuera su casa ( crían allí ). Aunque no son las únicas que le quitan la casa a los cernícalos primilla. También las grajillas utilizan los primillares como lugar de cría.
 Mochuelo europeo
 Cernícalo primilla
 Carracas en el primillar
 Liebre
 Carraca con el vuelo de cortejo
 Carraca con el vuelo de cortejo
 Carraca
 Cernícalo primilla
 Carraca
 Carraca
En los alrededores revoloteaban abubillas, también muy bonitas. En un prado avisté a uno de los sisones que habíamos escuchado cantar anteriormente. Nos metimos por un camino para intentar observar al sisón mejor. No  conseguimos volver a localizarlo, pero a cambio vimos a uno de los alcaravanes que salieron volando antes.
 Sisón
 Alcaraván
Abubilla
Y para terminar nos acercamos a Tablillas del Záncara, a la Junta de los Ríos. Por el camino varias pagazas piconegras rebuscaban alimento entre la tierra en los campos de cereal.
Pagazas piconegras
En la laguna observamos una avefría, otro gran grupo de fumareles cariblancos, (¡sorpresa!) tres cigüeñas negras, varios carriceros, mosquiteros, una canastera, un rascón (oído) y más.

Fumareles cariblancos
Y ya de vuelta vimos una ganga ibérica. Nos pasó volando rápidamente y sólo pude hacerla una cutrefoto. Puede parecerse a una paloma, pero no lo es.
Y así terminamos un gran día, cómo no, con la mejor compañía.
Un saludo, Rapaz Salvaje