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viernes, 6 de noviembre de 2020

GALICIA 2020

Muy buenas a todos!

Seguimos en julio. Galicia fue uno de nuestros destinos este verano.  Estuvimos por Ortigueira, Foz y Viveiro. Como el camino desde Madrid hasta Galicia es muy largo, hicimos una parada en Villafáfila. La laguna estaba seca, pero aún así vimos bastantes cosas. Varias culebreras planeaban sobre nosotros, me llamó la atención una de ellas que era muy blanca. Ahora veréis. Dejando las culebreras aparte, las rapaces más numerosas eran los primillas y en menor número, los aguiluchos cenizos. También vimos pajarillos como las abubillas y el gorrión chillón.

Cernícalo primilla
Gorrión chillón
Abubilla
Aguilucho cenizo

Culebrera europea

Antes de llegar a Galicia paramos dos días en Oviedo para conocer al que hoy es nuestro perro Indi. Fue un amor a primera vista. 

Seguimos con el viaje hasta llegar a Foz, lugar que ya conoceréis por mis entradas de hace años. Foz es un pueblo de Galicia en el que hay una ría muy buena para la observación de aves. Comimos en un restaurante un pulpo delicioso, especialidad gallega. Las gaviotas patiamarillas sobrevolaban y se posaban en las mesas vacías y con restos de comida. No tardaron en tirar una copa al suelo.

Gaviota Patiamarilla

Dimos un paseo por los alrededores de Foz pero no sacamos mucha cosa. Solo un escribano soteño y muchas ortigas, las cuales se dieron muchos abrazos y no respetaron las distancias de seguridad con mis piernas. Gran idea la de mi padre de ir campo a través para llegar al coche.


Escribano soteño

Al llegar a nuestro apartamento en Cariño me percaté de que el muro de la casa de al lado estaba lleno de avispas velutinas. Estaban atacando a unas pobres abejas, las cuales se encontraban pegadas en grupo a la pared. No sé si me explico.


Que viene!!

Como no daba tiempo a hacer mucha cosa esperamos al día siguiente. Decidimos dar una vuelta por las carreteras que unen Cariño con el Cabo Ortegal. Pasamos por bosques de eucalipto y praderas llenas de niebla. Entre los arbustos se movían currucas rabilargas. De una rama salió una rapaz. Así de primeras parecía un ratonero, pero al verlo más de cerca pensé que podría ser un azor o un abejero. Tras preguntar a varios amigos quedó en abejero. Su ojo le delataba. Además de este, también vimos varios sobrevolando los eucaliptos.

Abejero europeo
Abejero joven
Abejero joven
Hembra de curruca rabilarga

Terminamos el día en el Cabo Ortegal, desde el que disfrutamos de una bonita puesta de sol.

 

Al día siguiente me desperté pronto para dar un paseo por la playa de Cariño. Muchas gaviotas patiamarillas, reidoras, alguna sombría y dos gaviotas cabecinegras. A medida que avanzaba la mañana iban saliendo nuevas especies, como un andarríos chico, un martín pescador y tres alcatraces en el puerto.

Andarríos chico
Gaviota cabecinegra 

Alcatraz atlántico

Como en las casas que habíamos alquilado no permitían perros, tuvimos que dejar a Indi en un "hotel" para perros en Foz. La siguiente casa en la que dormimos estaba en Viveiro, más cerca de Foz. Por el camino nos paramos a comer en Ortigueira, una parada obligada. Mucho zarapito trinador y muchísimos más reales. Entre ellos había ostreros y agujas colipintas.


A ver si encontráis a las colipintas entre los trinadores ;)

Durante nuestra estancia en Viveiro pude observar muchos ratoneros ( chillando a pleno pulmón ) y escribanos soteños, también cantando. Todos los días recogíamos a Indi del hotel y pasábamos toda la mañana y la tarde con él. En Foz fotografié un jilguero muy bonito y una tarabilla que se posó en un muro mientras dábamos un paseo. Es lo que puedo destacar.

Escribano soteño
Tarabilla

Jilguero común

Para terminar con la entrada, os dejo con un mirlo acuático que vi en un río de León, mientras comíamos en un restaurante de camino a casa. 


Espero que os haya gustado la entrada, pronto subiré la siguiente.

Un saludo, Rapaz Salvaje




miércoles, 21 de junio de 2017

LA LAGUNA DE LA NAVA

LA NAVA
Al terminar las observaciones en Tierra de Campos fuimos a la laguna de la Nava. Allí había varios observatorios. Desde el primer observatorio vimos unas cuantas gaviotas reidoras y sombrías, acompañadas por una espátula común y unas garcillas bueyeras. Algunas garzas imperiales volaban y se posaban entre la vegetación de la laguna.
Espátula común, garza imperial y gaviotas
Espátula común, gaviotas y fochas
Varias parejas de aguiluchos laguneros sobrevolaban el humedal siempre mirando al suelo, buscando alimento. El aguilucho lagunero es invernante en la mayoría de Palencia pero en la Nava hay unos pocos que se reproducen. Antes (hace por lo menos 30 años) no  se reproducían en la laguna, pero con el paso de los años, observadores y ornitólogos decubrieron que los aguiluchos laguneros se comportaban un poco raro  y casi siempre se posaban en un punto de la laguna (entre carrizos) y en los veranos de los 90 se empezaron a ver los primeros aguiluchos laguneros reproductores  en la Nava.
 Aguilucho lagunero (macho)
Aguilucho lagunero (hembra)
Desde el observatorio se podían ver entre las ramas que había cerca de la orilla algunos gorriones molineros. En España hay cinco tipos de gorriones: el moruno, el común, el molinero, el alpino y el chillón. También nos dimos cuenta de que un ánsar común nadaba por las aguas de la Nava. El ánsar común es el que hace que mucha gente venga aquí a verlos, pero claro, en invierno. Este ejemplar era uno que ya se iba a quedar todo este año en la laguna. Normalmente, los ánsares que se quedan en verano son ánsares jóvenes o que no pueden migrar largas distancias.
Ánsar común
Gorrión molinero
Después fuimos al segundo observatorio. Desde allí, se podían ver vencejos comunes volar por encima de nosotros comiendo mosquitos (que era lo que más abundaba). Si estabas en silencio podías escuchar el canto de una buscarla unicolor que estaba escondida entre los juncos. Dos garzas imperiales volaron por delante del observatorio.
Garza imperial
Al día siguiente volvimos al primer observatorio, la cosa había cambiado. Ahora la espátula no estaba, sólo una garza real acompañada por unas cuantas gaviotas, y ni rastro del ánsar. Sólo garzas y gaviotas. Estuvimos un rato esperando a ver si venía algo interesante, pero lo único que apareció fue este ejemplar juvenil de aguilucho cenizo.
Aguilucho cenizo
Y así terminamos nuestro viaje por Palencia. 
Un saludo, Rapaz Salvaje.

miércoles, 14 de junio de 2017

TIERRA DE CAMPOS

POR TIERRA DE CAMPOS
Este fin de semana hemos estado en Palencia, en un pueblo llamado Villarramiel (cerca de la laguna de la Nava) observando las aves de la zona. En esta entrada os contaré la experiencia de Tierra de Campos. Lo más abundante era el cernícalo primilla (Falco naumanni), que volaba por encima de los campos planeando. Habría más de 20 posados en casitas para pájaros y otros 10 volaban por los alrededores. Los milanos reales (Milvus milvus) cada vez  son más escasos por allí, porque son invernantes (muy pocos se reproducen) en toda la zona de Palencia y entonces con la llegada del verano son menos los que hay por allí, pero todavía se ven unos cuantos. Aguiluchos cenizos (Circus pygargus) había varios, sobrevolando los campos de cultivo. La mayoría eran hembras (no sé por qué) y en cuanto a los machos eran pocos los que volaban, sólo se veían posados en postes o en zonas que no halla cereal.  Las avutardas al principio no se veían desde la carretera, pero cuando cogimos un camino de tierra para los agricultores de la zona cambió la cosa. De repente salieron séis de la bajada de una cuesta. Nosotros la íbamos subiendo, hasta que llegamos a la cima de la rampa y desde allí tuvimos una muy buena prespectiva del lugar. Y claro, mientras nosotros estábamos en la cima mirando el paisaje, al final de la rampa había un grupo de 6-5 avutardas que durante unos segundos no nos vieron, pero cuando terminaron esos segundos nos vieron y salieron volando justo en la dirección hacia la que iba el camino. Nos acercamos a ellas y por suerte no nos consiguieron ver. Justo al otro lado de la ventanilla del coche había una hembra de avutarda a menos de 40 metros, que no se fue y por el lado en el que estábamos el grupo de antes comía pacíficamente entre los campos
Aguilucho cenizo
 Avutarda euroasiática
 Avutarda euroasiática
 Avutarda euroasiática
Avutarda euroasiática
 Los busardos ratoneros volaban por encima de elllas, pegando chillidos y cazando ratones tirándose desde 4 metros de altura.
 Busardo ratonero
Busardo ratonero
Seguimos el camino hasta llegar a un puente donde descansaban en un extremo tarabillas, lavanderas blancas y boyeras, gorriones morunos y molineros. Tras pasar el puente tres avutardas, dos de ellas hembras y al otro lado del camino una hembra bastante confiada.
 Avutardas euroasiáticas
Avutarda euroasiática
Y así terminamos nuestra salida por Tierra de Campos. 
Un saludo, Bruno.