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jueves, 13 de agosto de 2020

LAGUNA DEL OSO CON ANAPRI Y LAGUNA DE LA NAVA CON MARIO

 

Buenas!!

En diciembre hicimos dos salidas en busca de anátidas raras por Ávila y Palencia, cada una en días distintos. La primera fue con ANAPRI

A muchos os sonará este nombre, jejeje. Anapri quiere decir Asociación Naturalista Primilla. Si queréis investigar un poco meteros en el enlace de arriba!! A veces hacen excursiones y yo me apunté a esta.

Nada más llegar a la Laguna del Oso preparamos el equipo y en un abrir y cerrar de ojos ya tenías a un grupo de pajareros andando hacia el primer observatorio. En la zona abundaba el escribano palustre, que revoloteaba entre la vegetación. Algún que otro aguilucho pálido sobrevolaba el otro lado de la laguna levantando anátidas como cucharas y ánades reales.

Escribano palustre
Entre los pajarillos que se movían cerca de nosotros estaban el triguero, el gorrión molinero y el bisbita común.

Escribano triguero


Gorrión molinero

En los inviernos pasados uno o dos ánsares caretos estaban por la zona, pero en el caso del invierno pasado era un ánsar indio quien acompañaba a los ánsares comunes. Para mí fue bimbo, siendo escapado o no.

Ánsar indio entre comunes
Por la tarde nos encontramos a  Jorge que conoceréis por su blog Un Buscapájaros Por Ávila. Él había localizado un par de archibebes oscuros, especie con pocas citas en la laguna. Finalmente llegaron las grullas, ya casi de noche, y llegó la hora de irse a casa.
Sin duda, una gran jornada.

Cutrefoto de archibebe oscuro


Cutrefoto de archibebe oscuro

Un tiempo más tarde hice una salida a La Nava con mi padre, Mario y Pepe. Cerca de la laguna, hay un observatorio que está mirando hacia los cultivos, supongo que estaría hecho para ver esteparias. Dentro había muchas, pero muchas egagrópilas, seguramente de lechuza campestre o lechuza común. Se podían distinguir los cráneos de ratón entre las bolas formadas a base de pelo y huesos que regurgitan estas aves. Por los alrededores volaban aguiluchos pálidos y laguneros.

Aguilucho lagunero

Aguilucho pálido
Poco después nos dirigíamos hacia el parking desde el que se va a los observatorios. A un lado de la carretera había varias rapaces en el suelo, rodeadas de cornejas y urracas. Al parecer todos querían probar un poco de un pobre jabalí, seguramente atropellado. Una de las rapaces estaba cubriendo el animal, como veis en la foto, para que nadie pudiese quitarle su comida.  ¿Pero qué era? Estaba claro que dos eran un ratonero y un milano real, pero el otro? Bueno, pues sorprendentemente era un lagunero. Y diréis, por qué es sorprendente que sea un lagunero, no es otra rapaz más? El caso es que cuando fuimos a la Mancha, en la laguna que estuvimos había varios aguiluchos laguneros atacando a un cuchara apartado de la bandada. Él estaba en el agua y no podía levantar el vuelo ya que éstos no paraban de hacer picados sobre la anátida. Al final consiguieron lo que querían, pero no tenían la fuerza suficiente para levantar al cuchara del agua. Con la tontería perdieron la presa. En cambio, este lagunero era el primero en comer, además rodeado de otras rapaces y muchos córvidos. Serán más fuertes y valientes los laguneros del norte? Parece que sí jejeje.
Cornejas, lagunero, milano real, urracas y ratonero

Finalmente el ratonero pudo comer un poco en compañía de las urracas
Dejamos el coche y revisamos los campos por si acaso. Un grupito de seis avutardas pasaron volando enfrente del parking hasta que se alejaron tanto como para no poder verlas a simple vista.

Tres de las seis avutardas

Por el camino hacia los observatorios aparecieron petirrojos, cernícalos y algún pardillo

Cernícalo
Ya en el observatorio, colocamos el telescopio y yo me puse con la cámara, como siempre. Un gran bando de avefrías cruzó la laguna y se posó lejos. En la lámina del agua se movían cucharas, silbones, un rabudo, frisos y reales.

Avefrías

Ánade rabudo, véis al lagunero?
En un prado cercano estaban los ánsares. Buscando un rato, conseguimos ver a las barnaclas cariblancas y a los ánsares indios que vienen cada invierno.

Las cariblancas

Ánsares indios y barnaclas cariblancas
Las seis avutardas volvieron a aparecer
Comparad este grupo de pardillos con el de las avutardas, diferencias?

Fugaz pito real

Y con esto termino la entrada, espero que os haya gustado y pronto subiré la siguiente,

Un saludo, Rapaz Salvaje

 

 

sábado, 9 de diciembre de 2017

CELEBRANDO MI CUMPLEAÑOS A LO GRANDE, ÁNSAR CARETO EN LA LAGUNA DE EL OSO

ÁNSAR CARETO GRANDE EN LA LAGUNA DE EL OSO
El pasado 7 de noviembre fue mi cumpleaños, y lo celebramos con un regalo siberiano en la laguna de El Oso: el ánsar careto grande (Anser albifrons). Para empezar, la laguna de El Oso está en Ávila. Para ver la invernada de ánsares y, en general, anátidas es muy buen sitio. El ánsar careto es un invernante raro, pero cada vez más citado, procedente de la tundra de Siberia o (muy raramente) de Groenlandia. Salimos a las 11:45 exactamente para llegar allí a la hora de comer. Por el camino vimos varios ejemplares de aguilucho pálido. Después de comer pedimos en los bares del pueblo las llaves de los observatorios, hay que pedirlas para poder abrir las dos puertas de los observatorios. Al llegar al primer observatorio, a lo lejos, se podían ver grullas con anillas. Pero demasiado lejos para leerlas. Un bando de avefrías mezcladas con chorlito dorado recorría los campos de cereal. Cogemos el coche y nos vamos al segundo observatorio. Justo en la entrada de éste, un grupo bastante grande de grullas descansaba a su  izquierda.
 Grulla común
Al subir, un bando de ánsares comía en un prado formado por la sequía de la laguna. Por suerte, contenía agua y era un buen refugio para ánade azulón, agachadiza común, ánade rabudo, cerceta común y silbón europeo. Poco después de subir nos dimos cuenta de algo bastante terrorífico... ¡¡AVISO!! El observatorio contiene avisperos, de avispas bastante grandes. Nosotros tuvimos la mala suerte de que varios ejemplares se encontraban en ellos en aquel  instante. En diciembre no habrá, pero a principios de noviembre, con calor todavía, ellas están. Yo, mientras buscaba al ánsar careto con el telescopio varias de ellas empezaron a andar frente a la ruedecilla del enfoque. ¡¡Vaya susto me pegué!! Continúo con la historia, debajo de el observatorio mi hermano consiguió ver a una camuflada liebre. No sé muy bien si estaba enferma o que para protegerse de las abundantes rapaces que se encontraban al momento, pero no se movió en toda la salida.
Liebre
Una de sus preocupaciones eran varios aguiluchos laguneros que planeaban sobre la laguna.
Aguilucho lagunero
Entre los abundantes ánsares se podían ver grupitos de silbones que se alimentaban junto a otro grupo de cercetas.
Silbón europeo y ánsar común
Nosotros nos fijábamos en el bando de ánsares que teníamos más cerca. Ni rastro del careto. Detrás del bando delantero se encontraba una fila de ánsares que bebía en la orilla de la laguna. Tampoco se encontraba allí. Desesperado, empecé a hacer fotos a los grupitos de ánsares y de repente, de reojo en el visor de la cámara vi un ánsar con una mancha blanca en la frente. Fue de casualidad. Ahí se encontraba, el ánsar careto.  El ánsar careto grande ( A. albifrons) se diferencia del ánsar careto chico o simplemente ánsar chico ( A. erythropus) en que el chico tiene anillo ocular en el ojo y el grande no.
 Ánsar careto (el primero de la derecha) y común
Estaba demasiado lejos para sacarle buenas fotos. El aguilucho lagunero de la foto de antes empezó a acercarse a los ánsares y, asustados, huyeron espantados.
 Ánsar careto y común
Ánsar careto y común
 Entre los pajarillos más destacables estaba el escribano palustre, pajarillo que se encuentra en humedales con carrizo y vegetación. Bastantes de ellos se  alimentaban en un prado junto a pardillos, jilgueros y dos inesperados pinzones reales.
Escribano palustre
El sol ya estaba casi desaparecido cuando, a lo lejos, lechuzas campestres levantaban el vuelo de los campos de cereales. De repente, de la nada aparecieron cientos de grullas (antes, en el bar nos explicaron que solían venir a la laguna a dormir) que en un instante colonizaron la laguna, ya sin luz. 
Y así, terminamos nuestro día pajarero.
Un saludo, Rapaz Salvaje.