lunes, 3 de diciembre de 2018

VIAJE A GRECIA : CORFÚ

Corfú es una isla griega muy interesante y natural con una gran variedad de vegetación y fauna. En septiembre nos hicimos una larga escapadita a Corfú.  La primera casa estaba al lado de un pequeño bosque de olivos pero con mucha vida en su interior. Cada mañana me salía al porche o al jardín con la cámara a observar aves. Aunque no había mucha variedad de aves pude observar: gavilán común, cernícalo común, pequeñas aves como reyezuelos y estorninos...Lo que me sorprendió fue que  en el lugar destacaba la cantidad de insectos, coleópteros y sobre todo de avispones.
 Gavilán común
 En la siguiente casa pude comprobar que los avispones son las avispas más abundantes de allí, fueron unos `agradables´ vecinos, ya que había un nido en el tejado de la casa. De todas formas es muy divertido tener ciertos tipos de contactos con estos bichejos, te hacen tener un rato entretenido. Ahora entiendo cómo se lo pasaba de bien Gerald Durrel y su hermano en esta isla. Volviendo con las aves, la casa parecía estar situada en un lugar perfecto para ver el paso de aves rapaces. ¡Parecía el Estrecho de Gibraltar ! Más de cinco abejeros pasaron por encima de la casa en distintas ocasiones, los aguiluchos laguneros cruzaban continuamente por los cielos, gavilanes por doquier, garzas todas las mañanas, de vez en cuando algún halcón peregrino...
 Aguilucho lagunero
 Abejero europeo
 Abejero europeo (morfo oscuro )
 Abejero europeo (morfo oscuro)
 Abejero europeo (morfo oscuro)
Además papamoscas gris y cornejas cenicientas revoloteaban por el entorno de la piscina.
 Papamoscas gris
 Corneja cenicienta
 Halcón peregrino
Gavilán común
Un día fuimos a las marismas de Lefkimmi  donde vimos cierta cantidad  de aves acuáticas. Los correlimos y chorlitejos poblaban las orillas. Entre los correlimos había comunes, zarapitines y menudos. Muchos de ellos se alimentaban en el limo. Los chorlitejos patinegros se preparaban ya para dormir, agrupándose, formando un gran dormidero. Las espátulas descansaban en islitas junto con garzas reales, garcetas y flamencos. En los palos que sobresalían del agua descansaban gaviotas patiamarillas, reidoras, cabecinegras y charranes patinegros. Hay que decir que era un bonito espectáculo. 
 Espátulas
 Gaviota cabecinegra
 Gaviota patiamarilla
 Limícolas
 Correlimos común y menudo
 Chorlitejo patinegro
 Dormidero de espátulas

Archibebe claro
Terminó el día y tuvimos que volver. Al día siguiente estuvimos en la capital
de Corfú y comprobé que el paso se nota mucho allí: cientos de vencejos reales revoloteaban por la ciudad. ¡Impresionante!
Y con esto termino la entrada,
Un saludo, Rapaz Salvaje



Gavilán


martes, 16 de octubre de 2018

YA LLEGAN LAS INVERNANTES

Muy buenas. Ya sé que he dado un gran salto en el tiempo, desde que pasó el puente de mayo no he escrito ninguna entrada. El caso es que estos días me he acercado a Santillana para ver si ya han llegado algunas invernantes. Al ser socio de ANAPRI, la Asociación Naturalista Primilla, me voy enterando de las novedades. Hace unos días se observaron las primeras tres grullas posadas en el embalse de la temporada. Además, el pasado 14 de octubre se observó una gaviota argéntea. Estuve yendo durante dos días y se van notando las invernantes. Primero os contaré algo sobre la primera salida.

  PAJAREANDO EN SANTILLANA 1.

En las charcas del principio se encontraban unas garzas reales tomando tranquilamente el sol.

Al ver que no había mucho movimiento por esa zona, decidí mirar en la zona de ( yo la llamo así ) la barnacla, el lugar donde el invierno pasado localizamos una barnacla cariblanca. Al llegar al sitio nos saludan un par de andarríos grandes acompañados por un chico. Empiezo a mirar y, entre un grupo de garzas reales, se encontraba una cigüeña negra. Al pasar septiembre, estas ya son más escasas, así que fue una gran sorpresa.
Detrás de ella, un grupo de tarros canelos y cuatro gansos del Nilo se alimentan en la hierba.
  PAJAREANDO EN SANTILLANA 2.
 Nada más llegar por el acceso del camping, en las primeras charcas, una pequeña cerceta apareció fugazmente ante el visor de mi cámara. Esta pequeña sorpresa sólo duró unos segundos en el agua, porque ni me dio tiempo a fotografiarla. Varias garzas reales me observan mientras yo examino las orillas del embalse y su lámina de agua. En ella, encuentro un buen bando de 8 patos cuchara y, en la orilla, tarros canelos y gansos del Nilo. Me fui acercando hasta que llegué al punto en el que ya debía pararme para no molestar a las aves. En el cielo, veo una pequeña rapaz huyendo de una bisbita. Cogí la cámara y le saqué una foto para identificarla, aunque ya por su silueta y vuelo me hacía una idea de lo que era: un gavilán.
Este, como un rayo, pasa entre una pareja de milanos reales que también pude inmortalizar.
 Me senté en una piedra a esperar. En menos tiempo del que yo me esperaba apareció esta bisbita común, que se posó en otra piedra acompañándome un rato. Pasó un buen rato y no apareció nada salvo los tarros y el ganso del Nilo.


Me acerqué a una desembocadura de un arroyo que hay allí para intentar fotografiar al martín pescador, cosa que no conseguí hacer.  Tuve la oportunidad de observarle un par de veces. Aunque una cosa no quita la otra. Entre las ramas descansaban y revoloteaban mosquiteros comunes.

Esta especie es invernante, como la bisbita, y es un placer tenerla de vuelta en el embalse.

Además de ir al embalse, también he estado pajareando por la sierra y al obtener todas estas observaciones en una tarde me quedé muy satisfecho. Estuvimos en una colina cerca del Mirador de los Robledos. En el bosque nos sorprendieron 7 u 8 zorzales charlos, especie que cría en la sierra y que en invierno es reforzada por otros zorzales que vienen de Europa. Ya arriba, en la colina, pudimos disfrutar de casi 10 buitres negros, 1 pito real, unos cuantos zorzales charlos, un águila imperial ibérica y ya abajo, llegando al coche, este precioso gavilán macho.




Un saludo, Rapaz Salvaje.

lunes, 13 de agosto de 2018

PIRINEOS II

Siento tardar tanto en escribir entradas, pero es que en verano hay tantas cosas que hacer que el blog se me olvida. Al día siguiente de nuestro primer encuentro con el "quebranta" fuimos a los miradores de Revilla. Un sitio en los Pirineos donde fácilmente ver quebrantahuesos. Aparcamos el coche y nos dirigimos hacia los miradores. La primera aves rapaz pasó desapercibida y muy rápido: el halcón abejero o simplemente abejero europeo.
Estas aves se alimentan principalmente de abejas, pero también se sabe que pueden comer avispones asiáticos, lo cual es muy necesario en el norte. Su presencia en España es en general estival. Seguimos un poco más y  un grupito de buitres planeando aparece en el cielo. Entre ellos está nuestro protagonista ( el quebrantahuesos ).
Por fin llegamos al primer mirador, pero tuvimos la mala suerte de que había un enorme charco no nos dejó mirar. Seguimos andando. Llegamos al segundo mirador,desde el que podíamos ver los cortados, pero no abundaban las aves. Y en el tercer observatorio, un grupo de ornitólogos franceses observaban la cantidad de buitres que pasaban por allí. Buitres leonados, alimoches, quebrantahuesos y chovas piquirrojas pasaban por delante de nosotros. Un joven quebrantahuesos pasó volando cerca de nosotros llamando nuestra atención. Este pobre iba despeluchado.

Quebrantahuesos despeluchado
Y muy cerca de nosotros, una pareja de alimoches hizo varias pasadas sobre nuestros teleobjetivos.
Los ornitólogos nos comentaron que había un hide en un muladar desde el que se podían ver quebrantahuesos. El hide abre dos días de la semana. Llegó la hora de irse.  Comimos en un pueblito y luego nos dirigimos hacia las granjas de Víados, a los pies del Posets. Nada más llegar nos encontramos con un grupo de collalbas grises que volaban alrededor de nosotros.

Un buitre leonado pasó por encima de nosotros. No faltaban las chovas piquirrojas, los escribanos montesinos y los mirlos capiblancos.

                  "Cutrefoto" de Escribano montesino
Y así terminamos nuestra visita a Pirineos,
Un saludo, Rapaz Salvaje
                                     

domingo, 1 de julio de 2018

PIRINEOS I

Ya estamos en los Pirineos. La escasa luz me deja tomar pocas fotografías. Esta noche nos alojábamos en un hotel de montaña en Tramacastilla de Tena. Desde la terracita de nuestra habitación pude descubrir a un mirlo capiblanco. Por el Pirineo, éstas aves crían. La noche pasó rápidamente, y a la mañana siguiente fuimos a un bar a desayunar. Por el camino nos sorprendió un ejemplar adulto de quebrantahuesos. La especie que nos hizo ir al Pirineo apareció enseguida. El "quebranta" nos hizo unas pasadas y se alejó entre la niebla. Buscamos un sitio adecuado para desayunar, y al final lo encontramos. 
Mirlo capiblanco
Mirlo capiblanco
Terminamos de desayunar y nos fuimos a dar una vuelta en coche por las carreteritas de montaña que atraviesan el Pirineo. Un alimoche nos pasó por encima, pero a una gran altura, lo cual la foto no salió perfecta.
Alimoche común 
Subimos hasta un alto desde el que pudimos observar todo el valle. Yo me bajé del coche y me senté en una pradera, mirando al cielo para intentar avistar rapaces. Lo primero en aparecer fue una impresionante pareja de águilas reales que pasaron por encima de mí. Aunque en ese momento no había mucha luz, lo cual la foto me salió "cutrefoto".
  
Águilas reales
Y de repente apareció... El quebrantahuesos. Por fin ha aparecido en condiciones y creo que mucho mejor que la última vez. Se puso a dar unas vueltas y a planear sobre mí.
Y enseguida desapareció entre las nubes. Otro de ellos le siguió he hizo el mismo recorrido. Solo tengo una palabra para definir mi experiencia: alucinante. Una nube de buitres apareció detrás de una colina. Fuimos a investigar y la razón por la que había tantos buitres allí era porque allí había un animal muerto. Cada vez bajaban más y más... Era hora de proseguir nuestra ruta.
Buitre leonado
En nuestra ruta aparecieron varias calzadas, un ratonero, mucho buitre, un quebrantahuesos joven y un alimoche.
Águila calzada o aguililla calzada
Comimos en un pueblito y nos fuimos hacia el P.N. de Monteperdido. Al llegar nos paramos en el Valle de Pineta, en una presa en la que había una buena cantidad de aviones y golondrinas. Especies a destacar: garceta grande, tres cercetas comunes, varias garcetas, un cormorán, un cuervo y un milano negro.
 Cerceta común
 Garceta grande
Cormorán grande
Seguimos nuestro camino hasta un parking, en el que nos paramos a disfrutar de aquel precioso paisaje. Llegó la hora de volver al hotel en el que dormiríamos ésta noche. Y aquí termino mi entrada, 
Un saludo, Rapaz Salvaje.